La afinidad con las personas es uno de los elementos más importantes dentro de una relación, si bien dicen que “de la vista nace el amor”, no todo se limita a lo físico. Cuando iniciamos una relación empezamos a notar ciertas actitudes, gustos, formas, hábitos, preferencias, etc.; y con base en estos elementos podemos saber que tan afines somos a una persona. La higiene personal, y en consecuencia bucal, no es la excepción.Por lo regular buscamos a alguien con quien podamos platicar a gusto, pasar tiempo de calidad, reír, etc. pero, ¿realmente ponemos atención a la higiene bucal de nuestra pareja?

De acuerdo a un reciente estudio, una persona negligente con respecto a su salud dental, tiene un 32% de probabilidad de encontrar a otra persona con la misma negligencia. En cambio, alguien que le presta atención a su salud bucal tiene 5.4% de probabilidad que termine con una persona igual. Lo que significa que las personas que se resisten o simplemente no están interesados en el estado de su boca, tienen 1 y media posibilidades más de terminar con una persona de características similares. ¿Tu quieres eso?

Una de las mejores maneras de disfrutar de la sonrisa de nuestra pareja, y de continuarla disfrutando por los años que se vienen, es asegurarnos de que están haciendo lo necesario por mantener dientes sanos y una sonrisa perfecta.

Cuidar de nuestra pareja, en todos los sentidos, también implica estar al pendiente de cada cuando visita al dentista para su revisión periódica. Aunque usualmente las parejas jóvenes no cuentan con un especialista de cabecera, al momento de necesitar uno, suelen recomendarse uno entre ellos, particularmente cuando alguno ya se encuentra en algún tratamiento o tiene el hábito de realizar visitas periódicas para realizarse una limpieza dental.

Si bien no somos especialistas en saber en que nivel de calidad se encuentra la salud bucal de nuestra pareja, si existen ciertos indicadores que nos pueden dar una idea de su estado. Si tu pareja tiene mal aliento, es muy sensible a alimentos fríos o calientes, tiene las encías inflamadas o gingivitis, o simplemente tiene dientes amarillentos o torcidos; son factores suficientes para darte una idea de la atención que le proporciona a su higiene bucal.

Tal vez lo que te acabamos de mencionar, te ayude a saber de cierta manera, la importancia que una persona le pone a su sonrisa, pero, ¿qué sucede dentro del matrimonio o una vez que ya viven juntos? Es mucho más fácil ubicar el cuidado que tu pareja le da a su higiene, incluyendo la bucal; particularmente porque a simple vista te puedes dar cuenta de cuántas veces se cepilla la boca, si utiliza hilo dental, si al terminar de cepillarse utiliza algún enjuague, cada cuándo va a ver al dentista, etc. El contar con una dinámica en donde ya vives con tu pareja resulta benéfico para los dos, porque se motivan a cuidarse, se invitan a utilizar y comparar productos; incluso puede resultar como un momento ameno para compartir las experiencias y actividades del día.

Incluso se ha demostrado que las personas tienden a adoptar hábitos dentales similares entre ellos, tanto para bien, como para mal; incluyendo la forma de vivir, hábitos de consumo, ahorros y por supuesto hábitos dentales.

Aunque pareciera ilógico, la salud de la boca, habla mucho de cómo es una persona; particularmente sobre los hábitos y costumbres que tiene por cuidarse en todos los sentidos, por verse bien, y por el hecho más importante; el de mantenerse sano. También significa que suele tener una alimentación cuidada y bien balanceada que le permita tener un estilo y una imagen óptima para cualquier ocasión.