Existen demasiados mitos con respecto al procedimiento de la limpieza dental, específicamente a los relacionados con el dolor. Sabemos que las visitas al dentista suelen asociarse con algún tipo de molestia, sin embargo, gracias a los adelantos tecnológicos y a nuevos procedimientos, tratamientos y materiales; las visitas al dentista ya no suelen ser como antes se creía.

Uno de los procedimientos con “mala fama” es el de la limpieza. La limpieza dental, es uno de los recursos que el dentista realizará dentro de las 2 revisiones que te sugerimos que tengas al año. Él es la persona indicada para decirte cuál es el estado de salud de tu boca, que te diga como está; porque no solo revisará tus dientes, sino que también te revisará las encías y así podrás prevenir algo más grave.

Ahora volviendo a la pregunta, ¿la limpieza dental duele? La respuesta es no. Aunque pudiera parecer que si, este procedimiento es indoloro siempre y cuando se realice correctamente y por un especialista. La duración de esta, depende mucho que tanto sarro o placa tengas acumulada, pero por lo regular dura de 30 a 60 minutos.

Y a todo esto, ¿qué es exactamente lo que hace el dentista durante una limpieza dental?

  • Remueve la placa y el sarro con herramientas especializadas

Mediante un instrumento ultrasónico, se remueven los pedazos más grandes de sarro, por lo que sólo sentirás unas ligeras vibraciones mientras te rocían los dientes con agua, lo que resulta algo refrescante. Para retirar los pedazos más pequeños de sarro, el dentista utiliza un “raspador”, el cual es un instrumento metálico con punta, sin embargo, y aunque suene doloroso; cuando se utiliza correctamente este instrumento, no genera ningún tipo de dolor, debido a que recorre el diente por completo desde la base de la encía.

  • Pule los dientes

A través de una herramienta eléctrica y con una punta suave, el dentista recorre por delante y por detrás la superficie de los dientes en conjunto con una pasta especial, que incluso puede ser de sabor, para lograr que se vean brillantes y tener una sensación de suavidad.

  • Aplica fluoruro

Algunos dentistas utilizan este procedimiento utilizando una “guarda” o protector dental junto con un gel por aproximadamente 30 segundos. El fluoruro ayuda a fortalecer los dientes después de que los ácidos de la bacteria que se encuentran en el sarro y en la placa, han debilitado la superficie de los dientes. Si recibes este tratamiento, te van a sugerir que no comas o bebas nada durante 30 minutos después de que se te haya aplicado.

Es posible que durante la limpieza, tengas algún tipo de lesión o que incluso se te puedan inflamar las encías; lo que podría generar algo de molestia. En caso de que esto suceda, te recomendamos que se lo indiques a tu dentista a la brevedad, de esta manera, él deberá de tener mayor cuidado y en caso de ser necesario, hará algo al respecto.

Como te acabas de dar cuenta, tener y mantener una sonrisa perfecta no sólo es sinónimo de estética, sino también de una salud bucal constante. Definitivamente la prevención y los buenos hábitos de limpieza en la boca, hacen toda la diferencia.