Siempre se ha tenido la percepción de que ir al dentista, no es la mejor experiencia que uno puede tener durante el día, sin embargo, gracias a los avances tecnológicos y la atención especializada; esta experiencia ha cambiado significativamente, incluso para los niños.

Para los niños el ir al dentista debe ser sinónimo de que van a un lugar en donde serán tratados de manera amable y en donde el único objetivo de su visita es su bienestar, tanto en salud como en imagen.

Nosotros sabemos de los beneficios de tener una limpieza dental dos veces al año, sin embargo, ¿es recomendable hacérsela a un niño? ¿a partir de cuando? ¿porqué se la tendría que hacer?

Aunque parezca ilógico, el hábito de la limpieza dental en un niño es muy importante, principalmente porque desde temprana edad está desarrollando lo que serán su dientes, así como la salud de las encías y la alineación de la mordida. Cada uno de estos elementos tienen vital importancia en nuestra vida diaria, por lo que atenderlos desde el momento de su formación es lo más recomendable.

Si bien no hay una edad específica para que un niño o infante tenga su primera limpieza dental, vamos a remontarnos a los primeros dientes o también conocidos como de “leche”. Se recomienda que la primera visita de un niño, sea al primer año; esto particularmente se debe a que precisamente el desarrollo de los dientes permanentes, inicia desde la aparición de los temporales, de esta manera se podrá tener bajo observación y en su defecto empezar a prevenir mediante acciones necesarias, lo más optimo para la salud de los dientes, las encías y la mordida del niño.

La limpieza dental es un procedimiento y hábito sumamente sencillo y completamente seguro tanto para niños como para adultos. Ahora, para que se le pueda hacer una limpieza dental al niño, es necesario que este ya cuente con la totalidad de los dientes permanentes sin considerar las llamadas “muelas del juicio”.

Es importante que consideremos que dado que estos dientes continúan en desarrollo, no están inmunes a las bacterias que generan la placa y en consecuencia la gingivitis, lo que eventualmente nos llevaría a realizar una limpieza; por eso es vital que desde niños sepan cual es la manera correcta para que se cepillen los dientes, la frecuencia y el uso del hilo dental y el enjuague bucal. En pocas palabras, generarle los hábitos óptimos de limpieza en la boca para que mantengan sana la sonrisa.

El dentista, es el único especialista calificado para determinar si el niño necesita una limpieza dental o en su defecto, algún procedimiento adicional. Usualmente la limpieza se detona por la acumulación de placa y sarro en los dientes, que son muy frecuentes dado el alto consumo de azúcar que pueden llegar a tener.

Como lo mencionamos, el procedimiento en un niño es total y completamente seguro. Usualmente se utiliza un cepillo electrónico específico para niños y para el procedimiento. Para los niños más grandes, se utiliza una herramienta sónica que permite desprender los pedazos de placa y sarro de los dientes. El tratamiento con fluoruro, también es un procedimiento que se les suele aplicar a los niños, este tiene el objetivo de endurecer el esmalte de los dientes. Eso si, al igual que los tratamientos para los adultos y dependiendo de si fue aplicado el fluoruro; los niños podrán ingerir alimentos o bebidas. Mientras más tiempo se encuentre el fluoruro en los dientes después de la limpieza, más efectivo será.

No hay porque temerle a la limpieza dental bajo ninguna circunstancia, es un procedimiento que sugerimos se realice 2 veces al año por un especialista; él es la única persona indicada para diagnosticar si el niño lo requiere.