Romperse un diente es algo que pasa muy frecuentemente entre niños, jóvenes y adultos, causando mucho dolor, representando un potencial peligro para tus dientes y sobre todo, dañando la sonrisa perfecta que tú deseas.

Según los especialistas, los dientes más propensos a sufrir daño con los accidentes son las piezas ubicadas en la zona frontal, siendo los más afectados en el 80% de los casos. Las actividades físicas y los deportes son las principales causas de quebraduras en los dientes, afectando en un 40% a los jóvenes y niños por encontrarse en una edad bastante activa e inquieta. Esto no significa que los adultos estén totalmente exentos de estos accidentes, pues un golpe, una caída o un simple mordisco a algo de superficie demasiado dura pueden hacer que tus dientes se rompan.

Es muy importante que conozcas que medidas puedes tomar en caso de que uno de tus dientes se rompa y poder así evitar que te genere complicaciones a largo plazo.

Lo primero y más importante que tienes que hacer es visitar urgentemente a tu dentista para que determine que procedimiento llevará a cabo con tus dientes.

Ya sea que tengas que aguardar un par de minutos o que tengas que agendar tu cita con el dentista, esta serie de consejos te serán de mucha utilidad:

  • Coloca agua tibia en tu boca y enjuágate lenta y suavemente.
  • Si tu boca sangró después del accidente, es importante que identifiques la zona que estás dañada y coloques una gasa por alrededor de 10 minutos, haz presión con tus dientes para sostener la gasa tomando en cuenta que no sea demasiado fuerte como para afectar la zona que está delicada.
  • Colócate una compresa de agua tibia en la parte exterior de la boca, ya sea sobre tus labios o mejillas buscando que quede lo más cerca posible del lugar donde está el diente que te has roto. De este modo, la inflamación y el dolor van a reducir significativamente.
  • Si a pesar de ponerte las compresas el dolor persiste, puedes tomar cualquier medicamento de venta libre que te alivie el dolor.

Es de mucha importancia que evites realizar procedimientos por ti mismo o que debido a la falta de dolor lo dejes de un lado y no te revises la pieza afectada con un especialista, solo un profesional en la materia puede solucionar este problema y evitar que contraigas una infección u otra enfermedad bucal mucho más seria.

Luego de una revisión con tu odontólogo él o ella podrán determinar qué tipo de procedimiento tendrá que realizar.

Si la quebradura es pequeña solo será cuestión de rellenar la pieza con una resina especial que asemeje el color de tu diente. Si la ruptura es de una magnitud más grande, el procedimiento es un poco similar con la diferencia que en lugar de rellenar con resina tu odontólogo colocará una carilla dental, es decir una funda que recubrirá el área dañada; al igual que en el caso anterior la carilla asemejará el color, tamaño y posición del diente para que luzca lo más natural posible. Para ninguno de los dos casos la anestesia es necesaria.

En los casos de los niños, ninguno de estos procedimientos se realiza con mucha frecuencia debido a que generalmente el daño es realizado a los dientes de leche, con un cuidado correcto para conservar el espacio entre los dientes y una correcta y delicada limpieza no representará un gran problema en la salud de los niños.

En otros casos la fractura puede llegar a mostrar la raíz y si no se cuida correctamente ésta se podría infectar y llegar a causar que pierdas la pieza completa.

En otros casos el diente quebrado puede llegar a cambiar de color o a ser demasiado sensible ante el calor o el frio, si este es tu caso puede que la pulpa del diente se haya visto dañada, la visita al dentista es lo único que te asegurará el que tu diente no se pierda totalmente.

Si el diente fue completamente destrozado y se ha perdido la pieza completamente, se hace uso de un implante o puente ya sea fijo o removible. Dichos aparatos se sujetan a la encía y te garantizan una sonrisa natural debido a la semejanza en color y forma que éstos tienen con respecto a tus piezas originales.

En el caso de tus hijos, procura que no se lastimen otras partes de la boca especialmente la lengua y las encías que rodean al diente afectado, de ser posible proporcionales alimentos blandos hasta que el problema sea solucionado, puedes también darles analgésicos para contrarrestar el dolor solo si es necesario.

Un diente quebrado no debe ser razón para que no tengas tu sonrisa perfecta, visita a un especialista y devuélvele la imagen natural a tus dientes dañados.