Los implantes dentales son piezas de titanio que se colocan de manera quirúrgica, en los huesos de los maxilares como parte de un tratamiento para reemplazar uno o más dientes que se han perdido o dañado. Su forma es cilíndrica o cónica, y su tamaño es el de una raíz dentaria, que es la que están destinados a reemplazar.

Una vez integrado al maxilar, también se coloca una prótesis, también de titanio, que permitirá unir el implante con la “corona”, que será la pieza que simule al diente y cumpla su función. Cuando se completa su colocación, el implante impedirá además que el hueso del maxilar se reabsorba por falta de utilización, cosa que experimentaría el paciente al ya no tener una raíz dentaria que se sostuviera dentro del hueco óseo, evitando así la retracción de las encías y conservando su tamaño al mismo nivel en toda la boca.

Pero ¿cuánto cuesta colocarme un implante dental?

El costo de este tratamiento, cuyo éxito es prácticamente total en todos los pacientes gracias a la capacidad del titanio de integrarse al hueso, varía según la técnica utilizada por el especialista, que dependerá del diagnóstico específico de cada paciente.

1. Implantes dentales convencionales: se realiza una cirugía para abrir la encía y colocar el implante y se espera durante dos o tres meses que se complete la osteointegración con el maxilar.

En una segunda cirugía, una vez comprobada la completa unión del hueso y el implante, se abre nuevamente la encía para conectar el implante con la prótesis y finalizar el proceso.

2. Mini implantes: cuando deben sustituirse más de 3 o 4 piezas, o una dentadura completa, pero el tratamiento eleva demasiado su costo si se cotiza el implante de cada una, puede considerarse realizar esta técnica. Consiste en apoyarse en dos o tres implantes dentales para sostener toda la prótesis, de forma que la dentadura estará retenida y el paciente no tendrá que pasar un tratamiento mucho más largo, incómodo y costoso.

3. Implantes para ortodoncia: éste es el método más sencillo y, por lo tanto, el más económico, no requiere de cortes ni incisiones. Se aplica un gel anestésico muy potente y se unen los implantes directamente al hueso a través de la encía en un proceso que no toma más de 10 minutos. Una vez que se ha logrado el efecto deseado por el tratamiento ortodóntico, ya sea el movimiento de algunas piezas dentales para su buen acomodo, o la modificación de la mordida; se retirarán los implantes con la misma facilidad.

Los beneficios que obtendrás de un implante dental van desde, recuperar la funcionalidad el diente que perdiste, así como la estética de tu boca, lo que te devolverá tu autoestima y seguridad; hasta reducir el daño a dientes saludables que podrían haberse deteriorado, de no extraer el enfermo.

Es necesario hablar con tu especialista, pero, los implantes se recomiendan a partir de los 21 años, en casos de pérdida de una o más piezas dentales para personas que no deseen depender de prótesis o adhesivos dentales. Además, cuentan con la ventaja sobre estos últimos de no desgastar ninguna pieza dental sana, pues al no estar sujeta a los dientes como los puentes o prótesis dentales, sino al hueso maxilar, evitará lesiones posteriores y el peligro de perder más dientes por una carga excesiva.

Los implantes también permiten al paciente masticar de forma natural, sin miedo a que la prótesis se desacomode o despegue, como sucede con otros dientes postizos.

Por todo lo anterior, no es posible definir un costo unitario para los implantes, pues depende del nivel de dificultad, el diagnóstico del paciente, el número de piezas que sea necesario sustituir, entre muchos otros factores.